martes, 17 de abril de 2012

Liberar emociones.

Sentir a veces nos da miedo. Nos escondemos tras una máscara que da una imagen superficial de lo que en realidad somos, de lo que realmente sentimos por dentro.

Sacar a la luz lo que se cuece en nuestro interior es quitarnos un peso de encima. Ya sea amor, coraje, rabia, orgullo o lo que sea, de lo único que nos tenemos que preocupar es de no herir a nadie y liberarnos de ello.
Grita si tienes rabia, abraza si sientes amor, sonríe si estás orgullosa de lo que has hecho y sobre todas las cosas, se feliz. Yo soy de esas de las que piensa que la felicidad no es un estado pleno pero seguro que si apreciáramos un poco más lo que tenemos alrededor nos sentiríamos cada día más dichosos, y no nos costaría tanto sonreír naturalmente.

Cuanto más mayores nos hacemos, comprendemos que la vida se nos va de las manos y poco a poco intentamos disfrutar de lo que nos queda al máximo. Así que no la malgastemos ahora que somos jóvenes y vamos a pasárnoslo bien. 

Os dejo una anécdota del otro día cuando fuimos a visitar a mis abuelos.


Hay muchos que son felices con poco.
Mi abuela el 14 de abril cumplió 82 años (28)
y esa tarde cuando le dimos la sorpresa con una tarta,
ella lloraba de la emoción...
Pensaba que en un día tan especial nadie se acordaría de ella.
Abuela eres un monumento, una obra de arte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario